Todo perfume pertenece a una familia olfativa. Entender cuál te gusta es la diferencia entre acertar y tener un frasco lleno en el estante.
Amaderados
Sándalo, cedro, vetiver, oud. Secos, elegantes y serios. Funcionan todo el año y son la apuesta más segura si comprás para regalar. En el catálogo: Club de Nuit Intense Man, Rayhaan Corium.
Orientales y ámbar
Ámbar, incienso, resinas y especias. Cálidos, densos, de noche. Es la firma de Medio Oriente. Acá entran Asad, 9PM y toda la línea Amber Oud.
Gourmand
Vainilla, caramelo, café, dátiles, pistacho. Dulces y golosos. Son los que más crecieron en los últimos años y los que más se preguntan en la calle. Khamrah, Yara, Eclaire.
Florales
Rosa, jazmín, azahar, nardo. En la perfumería árabe casi nunca van solos: se apoyan en ámbar y almizcle, lo que les da un cuerpo que los florales europeos no suelen tener. Mayar, Jouri.
Frescos y aromáticos
Cítricos, notas marinas, lavanda. Para el día, la oficina y el calor. La ventaja de los árabes: vienen en concentración de eau de parfum, así que duran mucho más que un fresco común. Hawas for Him, Atlas.
Cuero y tabaco
El registro más oscuro. No es para todos y no es para todos los días, pero cuando funciona, funciona muy bien.
Un consejo final: mirá los tres o cuatro perfumes que más usaste en tu vida y fijate en qué familia caen. Ahí está tu respuesta.
